Harald (ハラルド Hararudo?) fue el último rey de Elbaph, así como el padre de Hajrudin y Loki[1] Fue asesinado por Loki, hace catorce años.[3]
Considerado, en su tierra, como un rey sabio, Harald dedicó la mayor parte de su reinado a aprender sobre otras culturas y a forzar fuertes lazos con ellas para fortalecer la resiliencia y la posición de Elbaph que, de otro modo, desconfiaba de sus congéneres. Entre sus logros, está la construcción de la Escuela Morsa y de las diversas rutas secundarias que conectan con Elbaph. También estuvo vinculado a Rocks D. Xebec, quien, insistentemente, trató de reclutarlo. Harald siempre lo rechazó y, tras la muerte de su amigo, en el Incidente de God Valley, decidió persistir en su misión de que Elbaph se afiliara al Gobierno Mundial, llegando incluso a convertirse en 'Espada devota de Dios', al servicio de los Caballeros de Dios y luego fue uno de ellos, una vez que Shanks desapareció.
Apariencia[]
Harald era un gigante de hombros anchos que lucía un gran bigote con extremos afilados y salientes, cejas dentadas, una barba puntiaguda y un tatuaje de línea circular que enmarcaba su sien izquierda. Debido a que provenía de un linaje de gigantes antiguos, Harald era más grande que la mayoría de los gigantes y, originalmente, exhibía un par de cuernos sobre su cabeza, antes de decidir arrancárselos. Esta acción dejó un par de cicatrices enormes sobre su cabeza calva.[2][3]
El atuendo real de Harald consistía en una túnica de cota de malla, dejando al descubierto sus brazos peludos; un par de guantes negros y un cinturón oscuro, con una enorme hebilla en forma de espiral. Los hombros estaban cubiertos por una capa con protuberancias en forma de garra, en cada lado.
En su juventud, con 45 años, Harald era delgado y musculoso, al igual que su hijo Loki. Tenía una abundante cabellera corta y oscura, y no tenía bigote.
Galería[]
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Personalidad[]
El rey Harald decidió comerciar con otros países, en lugar de saquearlos, además de implantar unas reformas antimilitaristas destinadas a convertir a Elbaph en una nación más pacífica.[4] Se lo consideraba un rey sabio y grandioso, a pesar de que sus ideales de reforma eran impopulares entre los ancianos.[5] Debido a su odio por la violencia, se arrancó sus propios cuernos.
También mantuvo un romance con una chica de Elbaph, con quien tuvo a su hijo Hajrudin, a pesar de que, en el país, la sangre de gigantes extranjeros mancha su pureza. Negándose a dejarse llevar por los prejuicios, amaba a sus dos hijos por igual y deseaba que ambos trabajaran juntos por el el futuro de Elbaph, cuando él ya no estuviera.
En su juventud, según el narrador, Harald fue descrito como una "escoria ruin". Esto se reflejaba bastante bien, al renunciar a sus obligaciones de rey y fue por el mundo para sembrar el terror. No tuvo reparos en engañar y atacar a sus aliados y, con regocijo, se autoproclamó un "dios", entre los hombres.[6] Dejó atrás todo esto y se convirtió en el pacifista que fue, cuando se hizo mayor, al conocer a su amante Ida. Después de "rescatarla" del Reino de Bunt, ella lo regañó por hacer suposiciones y por atacar a humanos inocentes, haciendo que reflexionara sobre sus acciones y de la imagen que daba de Elbaph y los gigantes, en general, por su arrogancia. Harald tuvo un gran sentido del honor y de la integridad: Cuando el Gobierno Mundial capturó a ciudadanos de una de las naciones amigas de Harald, a pesar de que podía truncar la afiliación de Elbaph al Gobierno Mundial, Harald los atacó y los salvó. Incluso cuando el Gobierno Mundial hizo propaganda para mancillarlo, Harald mantuvo su postura de que Elbaph tenía que estar afiliada al Gobierno Mundial.
Su férrea determinación por expiar la historia de Elbaph y relacionarse con otros países lo llevaron a su perdición. Si bien Harald no ignoraba la corrupción de los Dragones Celestiales e incluso había experimentado, en sus propias carnes, la propaganda que el Gobierno Mundial usaba para encubrir sus acciones, creía, firmemente, en que su raza podría hacer el bien uniéndose a la Marina. Incluso cuando Rocks lo advirtió sobre las verdaderas intenciones del Gobierno Mundial, a la hora de usar a los gigantes como soldados, Harald se negó a escucharlo e intentó cumplir con la orden de Los Cinco Ancianos de matarlo para afiliarse al Gobierno Mundial. Harald, al final, aprendería por las malas que Rocks tenía razón, tras unirse a los Caballeros de Dios. Imu a Harald su voluntad con un pacto de las profundidades, obligándolo a llevar a cabo su plan de convertir Elbaph en un ejército de esclavos para el Gobierno Mundial.
Tiene una risa distintiva: «Barahaha».
Relaciones[]
Familia[]
Ida[]
Harald conoció a Ida, cuando, al parecer, el Reino de Bunt la había capturado, tratándola como a una fenómeno de circo. La liberó, aunque, en realidad, la secuestró, pero ella le hizo entender que la habían salvado y que sólo estaba actuando para entretener al público. Ida le enseñó lo que es la humildad, el valor de la vida y el pacifismo, alejándolo de su arrogancia, crueldad y violencia. Con el tiempo, se enamoraron y tuvieron a un hijo: Hajrudin. Harald quería casarse con Ida y convertirla en la reina de Elbaph, pero los ancianos del país no lo permitieron, rechazando a Ida sólo por ser extranjera. Harald se entristeció mucho, pero Ida lo consoló, diciéndolo que sería feliz, mientras ella y su hijo pudieran verlo.
Harald todavía demostró amarla y desear casarse con ella, pero no se lo permitieron, mientras Ida se contentaba con estar cerca de Harald y llevar su bar.
Estrid[]
Después de que los ancianos no le permitieran casarse con Ida, dispusieron a que se casara con Estrid. A diferencia de Ida, Harald, inmediatamente, la encontró desagradable debido a su altivez y exigencias más sus increíbles supersticiones, las cuales ella las interpretaba como órdenes ridículas y hedonistas, ante lo sirvientes del castillo. Aunque afirmaba creer que era una pareja predestinada, Estrid insultó cruelmente a Ida y a Hajrudin, diciéndole a Harald que se olvidara de ellos, incomodando mucho al rey. En realidad, Estrid sólo se preocupaba de ella misma y por tener cualquier ostentación, ya que, tras el nacimiento de su hijo, Loki, le horrorizaron los ojos negros de su hijo, considerándolos horribles e incluso trató de matarlo, mientras intentaba mentirle a Harald, al decirle que el niño había nacido muerto. Luego intentó huir y regresar a su aldea, llevándose todas las riquezas de Harald, pero no pudo, ya que enfermó y murió.
Cuando murió, hace 62 años, Harald la amó o, al menos, se preocupaba por ella, ya que estuvo muy angustiado por su fallecimiento y organizó un gran funeral.
Hajrudin[]
Aunque Hajrudin nació bajo el reinado de Ida, una gigante extranjera, Harald lo amó, a pesar de todo, y lamentó no haber podido nombrarlo príncipe debido a las leyes sobre la pureza de la sangre, en Elbaph. Quería que sus dos hijos trabajaran juntos por el bien de Elbaph y se ganó el amor y el respeto de Hajrudin, quien estaba furioso con Loki por, en principio, haberlo asesinado a su padre.
Loki[]
Harald, orgulloso, llama a Loki 'hijo'.
Loki nació bajo el reinado de Estrid y fue el heredero designado al trono, y Harald ya había decidido su nombre, incluso antes de que naciera. Sin embargo, Estrid intentó matar al príncipe recién nacido por su aspecto e intentó mentir a su esposo, al decirle que el bebé había nacido muerto. Loki sobrevivió y volvió a ascender, y a pesar de las supercherías de su madre, calificándolo de "maldito", Harald amaría a su segundo hijo tanto como a Hajrudin y deseaba que trabajaran juntos por el bien de Elbaph. Sin embargo, Loki no respetaba el pacifismo de su padre, haciendo bromas, destruyendo todas las aldeas, en cuanto Harald se ausentaba, llegando a criticar los métodos de su padre para crear a una nueva generación de niños pacíficos, en lugar de guerreros orgullosos. Aunque el reino acusó a Loki de haber asesinado a su padre por la legendaria fruta del diablo protegida por la familia real, Loki se sorprendió, cuando presenció a su padre siendo atravesado por sus guardias reales, en el fatídico día en que su padre fue asesinado, y cuando Hajrudin mencionó lo acontecido, Loki dejó en claro que no mató a su padre con sangre fría.
Otros[]
Rocks D. Xebec[]
Harald conoció a Rocks, uno de los piratas más infames de la historia, siendo amigos, en una época. Tuvieron una amistad poco convencional, a pesar de ser polos opuestos: Rocks era una fuerza de la naturaleza violenta y Harald trataba de cambiar su reputación de violento y la de su país, esforzándose por ser pacifista.
Se conocieron, hace 56 años, en el Levely de Mary Geoise, de donde Rocks intentaba escapar, tras haber asesinado a un almirante y haber secuestrado a cinco reyes que asistieron al Levely. Los dos pasaban el tiempo juntos y bebían, cuando Rocks lo visitaba en Elbaph y le pedía que se uniera a él. Rocks tenía a Harald en alta estima. Incluso atacó a su compañero que sometieran a Harald, por la fuerza, y a los gigantes. Rocks sabía de una fruta del diablo escondida en Elbaph y necesitaba que Harald la consumiera para llevar a cabo sus planes (por eso, le insistió tanto que se uniera a él). Rocks se burló de los intentos de Harald por lograr que Elbaph se afiliara al Gobierno Mundial y de intentar cambiar la reputación del país, diciéndole que al Gobierno sólo le interesaba su fuerza y que nunca los aceptarían de verdad, que se volvería en contra de ellos y los difamarían con propaganda, si iban en contra de sus intereses. Cosa que ocurrió, cuando Harald atacó a un acorazado del Gobierno por haber secuestrado a ciudadanos de un reino con el que estaba en deuda.
Harald nunca se unió a Rocks, rechazándolo muchas veces, a lo largo de los años. Incluso advirtió a sus tripulantes que, seguir a Rocks, sólo los llevaría a la ruina. Al final, cuando el Gobierno Mundial le dijo a Harald que sólo aceptarían la admisión de Elbaph al Gobierno, si Harald mataba a Rocks, Harald y Rocks se enfrentaron, declarando que su amistad había concluido y no volverían a verse, hasta el día del fatídico incidente.
Habilidades y poderes[]
Como un gigante, Harald contaba con una mayor esperanza de vida, además de haber sido mucho más grande y fuerte que un ser humano normal. Como rey de Elbaph,[1] considerado el país más fuerte del mundo, Harald comandó a su reconocido ejército formado por gigantes.[7] Rocks D. Xebec, uno de los piratas más poderosos de la historia, respetaba mucho la fuerza de Harald y varias veces le pidió que se uniera a él (la tripulación más peligrosa y poderosa de su era).
Parecía que tenía algún tipo de clarividencia similar a Shyarly, ya que, de alguna manera, profetizó que su propio hijo, Loki, sería quien lo asesinaría, siendo así.[5]
Como 'Espada devota de Dios', Harald fue subordinado de los Caballeros de Dios dentro del Gobierno Mundial, otorgándosele un Pacto de superficies.
Capacidades físicas[]
Dado su linaje de gigante ancestral, su fuerza física es inmensa, incluso para los estándares de los gigantes. En su juventud, era conocido por ser un gran guerrero y echó a abajo un castillo entero con sólo patear a un gigante y, aplastar al gigante que atacó a Ida y a Hajrudin, rompiéndole el casco y escupiendo todos los dientes de un golpe en la cabeza. También tiraba sus mocos gigantes con la suficiente fuerza como para causar salpicaduras de agua enormes, en el océano, como una bala de cañón. Harald tiene una gran resistencia, siendo capaz de soportar las poderosas estocadas con haoshoku haki de Rocks y de arrancarse sus propios cuernos, a pesar del intenso dolor y desangrándose por ello.
Sorprendentemente, Harald saltó, desde lo alto de la Red Line, y cayó a una gran distancia sin problemas, sorprendiendo a Rocks, quien había secuestrado a cinco reyes, asesinado a un almirante y tenido una reunión secreta con Imu, apenas unos momentos antes.
Haki[]
- Artículo principal: Haki
Harald fue una de las pocas personas, en el mundo, en poseer el haoshoku haki. Su haki era lo suficientemente poderoso como para igualar el de Rocks, quien llegaría a ser uno de los hombres más fuertes del mundo, junto con Gol D. Roger y Monkey D. Garp.
Pacto[]
Como espada devota de dios, Harald se convirtió en subordinado de los Caballeros de Dios dentro del Gobierno Mundial y Los Cinco Ancianos le dieron el pacto de las superficies. Harald, por poco tiempo, fue un Caballero de Dios, después de que se le diera el pacto de las profundidades, otorgándole mayor poder y variedad de habilidades.
Abyss[]
- Artículo principal: Abyss
Harald podía hacer uso del abyss dentro de la sala del trono de Elbaph, creando un círculo mágico inmenso en el suelo que podía ser utilizado por los Caballeros de Dios como portal para viajar a Elbaph.
Inmortalidad[]
- Artículo principal: Inmortalidad
Harald se hizo inmortal, gracias a su contrato con Imu, permitiéndole regenerarse. A pesar de ello, Harald, de alguna manera, murió, hace catorce años.
Telepatía[]
También gracias a su contrato con Imu, Harald tenía un vínculo telepático con él, pudiendo recibir órdenes suyas y hablar con Imu, a pesar de la distancia.
Destreza con la espada[]
Conocido por ser un gran guerrero para los estándares de Elbaph, Harald fue un espadachín tremendamente poderoso, igualando a Rocks D. Xebec. Hundió a un barco pirata de sólo una estocada.
Experiencia política[]
Como rey de Elbaph, Harald tenía un gran poder político y era venerado por los ciudadanos de Elbaph, considerado como un gran rey sabio. En sus últimos años, fue un hábil diplomático, pues estableció relación con numerosas naciones extranjeras que ayudaron a Elbaph, durante una hambruna.
Armas[]
Tenía una espada grande, con la que era capaz de igualar otra estocada de Xebec.[5]
Barcos[]
Barco de Harald.
Cuando no gobernaba, pasa mucho tiempo en alta mar en su barco. Lo utilizó, desde, al menos, hace 109 años.
Historia[]
Harald ascendió al trono de Elbaph, con 45 años. Se esforzó poco por gobernar a su patria y se dedicó a sembrar el caos y el terror por todo el mundo. Hace 109 años, asaltó un reino, tras enterarse de que allí vivía una bella princesa. Al llegar, tiró a uno de sus compañeros de tripulación al castillo, destruyéndolo. Mientras se reía de lo que había hecho, orgulloso, se autoproclamó como un dios.
Harald es golpeado por Ida, a causa de su arrogancia.
Con el paso del tiempo, Harald empezó a aburrirse del mundo exterior y de la falta de una oposición fuerte. Finalmente, él y sus subordinados llegaron al Reino Bunt, en donde Harald vio a una gigante encerrada en una jaula como atracción de circo. Enfurecido, al ver que trataban así a uno de los suyos, Harald acudió, de inmediato, al rescate, dejando el reino en ruinas. Tras marcharse con la gigante, Ida, Harald se jactó con indiferencia de ser el rey de Elbaph, para que no hiciera falta agradecer. Su serenidad se vio interrumpida por una rápida bofetada de Ida. Harald quedó incrédulo, cuando ella exigió que regresaran al reino.
Harald la consideró indispuesta por querer regresar a semejante lugar, pero se vio obligado a escuchar a Ida, que empezó a reprenderlo por su estatus, que era resultado del destino, que tenía suerte de ser fuerte y que eran sus acciones las que hacían que los gigantes fueran vistos como a salvajes. Sus palabras hicieron que Harald reflexionara profundamente sobre su lugar en el mundo. Tras regresar a la isla, Harald observó cómo Ida ayudaba a los humanos a reconstruir su aldea. Al ser preguntado por sus subordinados cuándo se marchaban, les ordenó, airadamente, que la ayudaran. Tras la reconstrucción, Harald fue persuadido a disculparse con el rey de la isla. A medida que continuaban hacia otras islas, la arrogancia de Harald comenzó a desvanecerse, preocupado por sus subordinados, ante la recién descubierta bondad de su rey.
Harald anunciando su plan de aprender más acerca del mundo.
Hace 105 años, en Elbaph, las opiniones previas de Harald habían cambiado por completo. Anunció a sus súbditos su intención de aprender más sobre las diversas culturas del mundo y traer consigo el conocimiento de dichas culturas. Uno de ellos se burló de la idea, alegando que Dorry y Brogy jamás se convencerían. Harald los defendió, recordando sus excepcionalmente buenas relaciones con los humanos. También estaba considerando cambiar las diversas tradiciones de Elbaph, mencionando que podrían ser percibidas como una amenaza para los forasteros. Su discurso fue recibido con optimismo.
El tiempo seguía pasando. Harald visitó varias islas con Ida, aprendiendo, poco a poco, sobre el mundo e incluso llevando un diario de sus viajes. Hace 81 años, Ida tuvo a su primer hijo, Hajrudin. Su condición de gigante forastera, al no ser de sangre "pura" de Elbaph, le impidió ser reina. Harald se disculpó airadamente con Ida por tener que seguir tal regla, pero a ella no le importó; vivir cerca de Harald le bastaba.
Harald contando historias de sus viajes.
Poco después, Harald fue llevado a conocer a su esposa concertada: Estrid. Su altivez y sus exigencias lo desconcertaron. Ella le presentó a Asla, un caballo de ocho patas, que se supone que traía buena fortuna. Once años después, hace unos 70 años, Harald prosiguió con sus viajes, llegando a visitar incluso el País de Wano y la Isla Gyojin. Para entonces, Harald era considerado como alguien benévolo, difundiendo las avanzadas técnicas de navegación Elbaph y contando las historias de sus viajes a sus hijos. Hace 63 años, el Gobierno Mundial había comenzado a bloquear sus intentos diplomáticos, lo que le causó una gran frustración. Su hijo, Loki, nació en ese mismo año. Sin embargo, se profetizó que sería él quien lo mataría, en un futuro.
Gracias a Harald, Elbaph recibió suministros de naciones aliadas.
En ese mismo año, Harald partió de Elbaph, en busca de nuevas negociaciones diplomáticas para mejorar las relaciones con las naciones vecinas. Durante su ausencia, numerosos fenómenos meteorológicos extremos azotar a Elbaph, causando una hambruna masiva en la tierra. Harald regresó, justo a tiempo para salvar a Ida y a Hajrudin de ser asesinados por un gigante desquiciado. Gracias a sus labores en el extranjero, todas las naciones con las que Harald estableció vínculos ayudaron a Elbaph, salvándola de la hambruna. Hace 62 años, Estrid murió de una enfermedad, lo que hizo mucho daño a Harald. Sin embargo, se alegró de conocer a su hijo, Loki, por primera vez, pero se desanimó, al ver que su hijo no le sonreía. Lo atribuyó a la muerte de Estrid, sin saber que ella odiaba a Loki. Después se propuso mejorar Elbaph, estableciendo un nuevo comercio entre aldeas.
Harald choca contra Xebec.
Hace 56 años, Harald se hizo pasar por un soldado de una nación aliada para infiltrarse en el Levely. Intentó buscar consejo con algunos representantes, pero sus propuestas fueron rechazadas y casi fue arrestado. Rocks D. Xebec estuvo también en ese Levely y mató a un almirante de la Marina, aprovechándolo Harald para huir. Poco después, visitó a Jarul para contarle lo ocurrido. Jarul, preocupado por la temeridad de Harald, le informó de que un grupo de más de cien poderosos gigantes fueron capturados, en el pasado (puede que por el Gobierno Mundial). Jarul le comentó su sospecha de que puede que el Gobierno Mundial estuviera entrometiéndose, pero Harald se mantuvo firme en cumplir con sus objetivos.
Harald discutiendo con Rocks.
Hace 48 años, los ideales de Harald eran aceptados por todo Elbaph, por lo que fue muy popular. Anunció su plan para que los gigantes fueran aceptados en todas las naciones del mundo. Mientras se encontraba en otro viaje, Rocks fue a Elbaph para reencontrarse con Harald. Tras enterarse de que Loki había sido herido (un plan de Rocks para que Harald regresara antes), volvió a Elbaph para ver a su hijo. Cuando se aseguró de que Loki estaba a salvo, Harald entró en el comedor del castillo, en donde se enfrentó a Rocks. Rocks le dijo que había ido para pedirle a Harald que se uniera a él y conseguir así a un ejército de gigantes. Harald se burló de la propuesta y la rechazó, argumentando que echaría por tierra todos sus esfuerzos diplomáticos. Rocks desconfiaba del pacifismo de Harald, dado que le resultaba imposible que un rey de una raza guerrera reprimiera su sed de sangre.
Ante la insistencia de Rocks, Harald se dirigió a sus tripulantes, advirtiéndoles de que, probablemente, tendrían un destino terrible, si seguían con él. Sin embargo, la tripulación reveló que le daban igual Rocks y que estaban con él para alcanzar sus propias metas. Le explicaron que Hachinosu, una antigua isla de prisioneros, había sido tomada por sus reclusos y que el Gobierno Mundial había contratado a Rocks para recuperarla. Rocks mencionó que no iba a cumplir su parte del trato y, en su lugar, y usar la isla como base de operaciones para atacar a la Marina y al Gobierno Mundial para convertirse en el "Rey del mundo". Harald le contestó a Rocks que sus planes desencadenarían en una guerra mundial, pero a Rocks no le importó. Nuevamente, le ofreció a Harald unirse a él, y volvió a ser rechazado.
En los próximos años, Rocks siguió pidiéndole a Harald que se uniera a él, pero siempre fue rechazado. Al final, se rindió y siguió con su plan sin Harald, lográndolo. Loki intentó huir de Elbaph para buscar a Rocks, pero fracasó y casi se ahogó. Un pescador lo salvó y lo llevó al bar de Ida para que se recuperara. Rápidamente, Harald fue a regañarlo y le dio las gracias al pescador. Por otro lado, Ida se endureció, cuando el pescador mencionó que dudó de salvar a Loki debido a su mal comportamiento, cuando Harald no está presente. Mientras Harald intentaba calmarla, Loki se burló del hecho de que tenía que ser salvado. Ida le ofreció a Loki quedarse con ella y con su Hajrudin, pero él y su hermano se negaron. Loki fue más allá, al insultarla y acusarla de tener segundas intenciones por ser tan amable con él. Harald, indignado, exigió a Loki que se disculpara, inmediatamente. Loki se negó, antes de revelar que los odiaba y que, algún día, abandonaría Elbaph para conocer el mundo, al igual que Rocks.
Harald ataca al barco del Gobierno.
Hace, al menos, 42 años, Harald viajó a la isla del Nuevo Mundo, Enishi, para recompensar su generosidad, durante la hambruna. Sin embargo, llegó justo cuando unos agentes del Gobierno asediaban a la isla, tomando como prisioneros a sus habitantes, al no estar afiliados al Gobierno Mundial. Harald, horrorizado por la indiferencia del Gobierno Mundial hacia los no-afiliados, exigió su liberación. El agente le recordó la intención de Harald de unirse al Gobierno Mundial y que, si interfería, así no lo lograría. Para dejar claro su poder, el agente disparó a uno de los prisioneros, haciendo que Harald estallara. Harald saltó, desde su barco, y hundió el del Gobierno.
El periódico Diario de Economía Mundial, afiliado al Gobierno Mundial, se llenó de propaganda contra Harald, tirándolo de conspirador con malas intenciones, al unirse al Gobierno. En un intento de salvar su reputación y en muestra de su buena fe, se rapó, aunque sólo se burlaron de él. Poco después, Rocks visitó Elbaph, en el bar de Ida, riéndose de la insensatez de su amigo, al intentar colaborar con el Gobierno. Rocks le recordó a Harald que sus intentos nunca serían suficientes y que sería mejor, si se uniera a él. Harald se mantuvo firme en su creencia de que Elbaph acabaría uniéndose al Gobierno Mundial, aunque fue interrumpido porque Rocks se burló de él por raparse. Harald comentó que Garp también se había burlado de él, desviando la conversación hacia los marines. Harald discrepaba con la idea de Rocks, acerca de que Garp sería mejor como pirata y que, a pesar de contar con algunos corruptos en sus filas, los marines ayudaban más que perjudicaban. Como ejemplo, Harald mencionó a John Giant, quien se había unido, recientemente, a la Marina. Harald creía que, si se unían más gigantes, su gran fuerza podría utilizarse para mejorar el mundo.
Hace 42 años, Los Cinco Ancianos dieron le un ultimátum a Harald: Marcus Mars dijo que, si Harald mataba a Rocks, Elbaph podría unirse al Gobierno Mundial. A Harald no le quedó otra que aceptar.
Harald contra Rocks.
Hace 40 años, cuando Rocks llegó a Elbaph para ver a Harald, éste lo atacó. Su duelo fue muy intenso (lo suficiente como para arrancar los árboles y el entorno del Inframundo de Elbaph). Rocks intentó hacerle entrar en razón, acusándolo de ser un peón del Gobierno Mundial y exigiéndole saber si aún le quedaba algo del orgullo de guerrero. Harald se burló, al contraatacar, diciéndole que desconocía el violento pasado de Elbaph y que, afiliarse al Gobierno Mundial y ser una nación pacífica, sería el primer paso para "blanquear" su reputación. Rocks se negó a escucharlo y los dos se separaron, dando por concluida su amistad para siempre.
Hace 38 años, Harald asumió que Rocks y su tripulación no podían dejar tirada a Shakuyaku y los enfrentó, mientras se dirigían a God Valley. Reveló que estaba siendo espiado por un buque del Gobierno, por lo que, si derrotaba a Rocks, Elbaph podría afiliarse al Gobierno Mundial. A pesar de las amenazas de Harald, Rocks no se dejó intimidar y se ofreció a hablar con él. Harald aceptó y ambos bebieron, en el barco de Harald. Mientras bebían, Rocks le dijo su verdadero nombre: Davy D. Xebec y su linaje con Davy D. Jones, para sorpresa de Harald. Rocks sorprendió aún más a Harald, cuando le dijo que procedía de God Valley y que había enviado a su familia a allí para que estuvieran a salvo. Harald se quedó atónito y, dada la situación, entendió que el Gobierno Mundial le había tendido una trampa. Rocks no lo vio así. Planeaba rescatar a Shakky, así como a su esposa e hijo, y estaba preparado para lo que pudiera ocurrir. Sin nada que perder, Rocks le pidió, por última vez, que lo ayudara. Harald volvió a negarse, luchando contra él. Al final, el combate quedó en empate, ya que Rocks fue hacia God Valley, en donde moriría.
Harald se arranca los cuernos y los muestra en señal de paz.
Harald quedó consternado por la muerte de Rocks. En una isla, ayudó a impedir que un gigante cruel robara a sus habitantes. Sin embargo, aún andaba desanimado, perdiendo los estribos y pagándolo con el ladrón, horrorizando a los isleños. Mientras despotricaba sobre cómo gigantes malvados habían arruinado su reputación, Harald lloró, culpándose por la muerte de Rocks en God Valley. Mirando hacia el cielo, Harald, en voz alta, declaró que ya no perdonaría a ningún gigante que hiciera el mal. Al regresar a Elbaph, se reunió con Ida y Jarul, quienes le dijeron que ya no les importaban las apariencias. Tomó a Loki y a Loki aparte para que se llevaran bien, durante su ausencia. Concluidos sus asuntos en su tierra, Harald se dirigió a Marineford. Ignoró las órdenes de marcharse y se dirigió a todos los altos mandos. Para horror de todos los presentes, se arrancó los cuernos y los mostró. Harald dio una disculpa oficial, en nombre de todos los gigantes de Elbaph, por todas las atrocidades cometidas, a lo largo de la historia, rogando una oportunidad para caminar, junto a la humanidad. Yendo un paso más allá, Harald dijo que haría lo que fuera necesario para que eso se hiciera realidad, incluso si tenía que convertirse en esclavo.
Harald atacando a piratas, por orden del Gobierno.
El Gobierno Mundial aceptó la oferta de Harald. Hace, al menos, 33 años, comenzó a servir, en calidad de una especie de guerrero, destruyendo a diversas tripulaciones piratas, según iba encontrándoselos. Hace 24 años, tras la ejecución de Gol D. Roger y el comienzo de la "Gran era de la piratería", finalmente, Harald pudo obtuvo permiso para entrar legalmente a Mary Geoise. Allí se reunió con Los Cinco Ancianos, quienes le dieron un contrato de pacto de las "aguas superficiales", convirtiéndose en un ayudante de los Caballeros de Dios, pero sin ser miembro de pleno derecho. Aunque confundido por la mención de un "Dios" por parte de los Ancianos, Harald agradeció que, al fin, Elbaph se afiliara al Gobierno Mundial. Más tarde, en ese mismo día, Harald se reunió con Figarland Garling y los demás Caballeros, quienes le dieron un Den den mushi de larga distancia, en caso de necesitarlo.
Hace 20 años, Harald se aventuró en el Reino de Ryugu, en la Isla Gyojin, para visitar al rey Neptune. Ambos conversaron animadamente sobre sus vidas y sus trabajos como reyes, y coincidieron en que tenían mucho en qué preocuparse. Harald se sorprendió, al saber que Neptune esperaba a una hija, dentro de unos años, y le pareció divertidísima su propuesta de matrimonio. Sin embargo, al descubrir su potencial de poder, lo reconsideró y brindaron por una posible futura unión. En ese mismo año, Harald le ofreció a Jaguar D. Saul un hogar en Elbaph y le pidió que fundara una escuela para sus hijos.
Harald cuidando de Ida, en sus últimos momentos.
Hace 15 años, Harald regresó a Mary Geoise, después de que Fisher Tiger liberara a muchos esclavos. Ahí conoció a Shanks -el otro hijo de Garling-. Harald se sintió desconcertado por su nuevo compañero, pues le sonaba de antes. Sin embargo, Shanks lo insultó por ser un plebeyo, sorprendiéndolo. En ese mismo año, Harald regresó a Elbaph y se encontró a Ida muy enferma. Harald la consoló en sus últimos momentos, asegurándole que Elbaph iba por buen camino para convertirse en una nación pacífica y que belicismo era ya pasado, a pesar de sus objeciones. Al fallecer, Harald se separó de ella, siendo casi incapaz de contener sus sentimientos hacia ella. Tiempo después, Harald se reunió con sus súbditos y les anunció que estaban muy cerca de pertenecer al Gobierno Mundial y que el futuro de Elbaph era brillante. Más tarde, se reunió con Saul, a quien le agradeció sus esfuerzos en la Escuela Morsa. Sin embargo, Saul cuestionó a Harald si, de verdad, era prudente dejar de todo de lado sus costumbres guerreras. Harlad siguió en sus trece y le dijo que el poder militar no era lo que hace poderoso a un país, y que Ida le había enseñado lo contrario.
Harald conoce a Imu.
Hace catorce años, Shanks desapareció, cuando era espada devota de dios, permitiendo que así Harald ascendiera. Harald aceptó con entusiasmo, ya que supondría que Elbaph, al fin, podría unirse al Gobierno Mundial. Mientras él y Los Cinco Ancianos se dirigían al Trono Vacío, Harald anunció que dejaría de ser rey para que alguien más joven ocupara su lugar. Sin embargo, de repente, Imu apareció, ocupando su lugar en el trono y rechazando el plan de Harald. Harald se sorprendió, al ver a Imu, ya que nadie podía sentarse en el Trono Vacío. A pesar de ello, aceptó el ascenso, obteniendo así el pacto de las profundidades y recibiendo la inmortalidad. Harald tenía la orden de hacer un Abyss en Elbaph, antes de volver a casa. Harald regresó para anunciar que Elbaph había logrado su objetivo y se afiliaría al Gobierno Mundial, tan pronto completara su última misión.
Harald es amenazado por Imu.
La última misión no era tan sencilla, como él se creyó. Comunicándose, telepáticamente, con Imu, desde su trono, Harald recibió la orden de movilizar a todos los gigantes para formar a un gran ejército que trabajaría con los marines. Dado que eso acabaría con todo lo que Harald había conseguido, interrumpió a Imu, diciéndole que su nación seguía el camino de la paz y que sólo podía darle a voluntarios. Imu le recordó su promesa de convertirse en esclavo para expiar la historia de Elbaph, pero Harlad expresó su convicción de que sólo él llevaría esa carga. Imu no consintió su desobediencia y comenzó a imponerle su voluntad. Al darse cuenta de que pronto perdería el control, Harald ordenó a sus guardias que lo encadenaran a un pilar y que llamaran a Jarul y a sus hijos. Sin embargo, Hajrudin seguía navegando y Loki estaba prisionero, tras su masacre a la Aldea de los cerveceros. Sabiendo que no le quedaba más tiempo, Harald ordenó a los guardias que liberaran a Loki.
Durante su reino, Elbaph se volvió una nación pacífica que se inclinó bajo el comercio, rompiendo con la tradición del saqueo.[4] Antes del nacimiento de Loki, Harald profetizó que su hijo sería quien lo mataría.[5] Hace veinte años, le pidió a Jaguar D. Saul que fundara una escuela para los niños de Elbaph En algún momento, después del nacimiento de sus hijos, se arrancó los cuernos debido a que creía que los gigantes ancestrales eran resquicios de una era devastada por la guerra. [4]
En algún momento, visitó Mary Geoise y ahí conoció a Shanks. Se cayeron bien. Loki heredó su brutalidad y crudeza de cuando era joven, y sembró el caos en el país. Su relación se tensó debido a sus decisiones de colaborar con el Gobierno Mundial y por convertir a Elbaph en un lugar más civilizado y pacífico.
Harald atravesado por sus guardias.
Hace catorce años, Harald convocó al príncipe Loki y al respetado anciano Jarul al Castillo Aurust por razones desconocidas. Justo antes de su llegada, fue atravesado por sus guardias. Tras esto, Loki fue culpado de su asesinato, Jarul casi muere, al ser atravesado la cabeza, 113 guardias murieron y alguien robó la fruta del diablo legendaria que la familia real custodiaba. Al final, dejó a Elbaph sin rey, ya que a Loki no se le permitió ascender al trono por su atroz crimen.
Legado[]
Fue un rey sabio y amado. Sigue siendo querido por sus súbditos, quienes adoptaron sus políticas de paz y de comercio con otras naciones. La Biblioteca del Búho y la Escuela Morsa son obras suyas, consideradas como símbolos de su gobierno.
Harald es visto con desprecio por gente como Shepherd Sommers e Imu por su "miserable fracaso" que impidió al Gobierno Mundial someter a Elbaph, hace años, negándoles el poder militar de Elbaph para usarlos como mercenarios.
Curiosidades[]
- Harald es un nombre proveniente del nórdico antiguo que fue portado por múltiples reyes escandinavos.
- Es el primer gigante, en la obra, en usar busoshoku haki.
Referencias[]
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 One Piece manga — Vol. 111 Capítulo 1130 (p. 10-11), Harald es mencionado por primera vez
- ↑ 2,0 2,1 One Piece manga — Vol. 112 Capítulo 1136, se ve a Harald por primera vez.
- ↑ 3,0 3,1 One Piece manga — Vol. 112 Capítulo 1137 (p. 3-7), Road habla con Nami, Zoro y Luffy sobre el rey Harald.
- ↑ 4,0 4,1 4,2 One Piece manga — Vol. 112 Capítulo 1134 (p. 8, 11-12), se habla de las reformas de Harald.
- ↑ 5,0 5,1 5,2 5,3 One Piece manga — Vol. 112 Capítulo 1136 (p. 9-10), se hablan de las reformas de Harald.
- ↑ One Piece manga — Vol. 113 Capítulo 1152 (p. 17), Harald hace 109 años antes del presente.
- ↑ One Piece manga y anime — Vol. 85 Capítulo 858 (p. 9-10) y Episodio 827, Chiffon menciona al Príncipe Loki y al ejército de Elbaph.
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